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Narrativa

Al pronunciar las palabras mágicas

Aquello que se escapa a las leyes de la naturaleza puede relacionarse con la divinidad, otro mundo, otra especie… dependerá de la situación y la persona. Otra posibilidad es la magia, entendida como poderes y no como ilusionismo. En la ficción audiovisual, estos prodigios o encantamientos a menudo están vinculados al lenguaje.

Dibujo de un libro abierto sin nada escrito que flota en una sala colorida llena de pócimas, cuarzos y objetos para la adivinación

La habilidad mágica suele ser diferenciadora entre personajes, ya que no todos se convierten en brujas o superhéroes y, además, estos deben conocer el arte o dominar esa energía. En estos casos, las palabras son un paso más, aunque esencial, en el proceso mágico. Es la combinación de persona que sabe hacer magia y pronunciar palabras mágicas lo que permite que suceda algo excepcional. De este modo, decir Shazam! en principio solamente funciona para el protagonista de esa película (2019).

Disponer de estos poderes, por cierto, quizá implica saber un idioma que no se ha adquirido de la manera habitual e incluso no darse cuenta de que se está usando otra lengua. En producciones recientes, quienes controlan la magia hablan su propio idioma, como el noalath de los druidas en The Shannara Chronicles (2016), inventado para la serie.

Por otro lado, en algunas obras cualquiera puede desencadenar la magia, pues parece que esta reside en las palabras mismas. Así, algunas maldiciones del cine de terror establecen que se liberará al demonio si alguien repite su nombre o a veces un conjuro tendrá efecto quienquiera que lo diga. Por lo general, los hechizos están en un idioma relativamente exótico y/o inscritos en un libro sagrado. Este lugar común aparece en una secuencia de The Cabin in the Woods (2011) en que alguien lee unas frases en latín con consecuencias… para, más adelante, darle una explicación diferente a la tradicional.

En otras ocasiones, influyen más condiciones aparte de lo lingüístico, por ejemplo, en un capítulo de The X-Files (1993-2018), algo escrito sobre cierta materia inerte puede animarla o hacer que ese golem retorne a su estado original.

Asimismo, en determinados universos de fantasía, los objetos o seres no humanos son capaces de hablar por haber sido creados mediante brujería, como Olaf de Frozen (2013), o bien porque un sortilegio ha provocado que esas personas cambien de forma.